Si eres intolerante a la lactosa prueba con hacer tu propia leche vegetal.

Autora: Gloria Pineda

La leche vegetal es una excelente opción si es que la lactosa te hace daño o ya no quieres consumir tanta grasa, muchas veces tenemos antojo de un licuado de frutas, pero la leche ya no se adapta a nuestra vida, además en los supermercados no encontramos la leche que queremos o el precio es demasiado elevado, pero ya podemos hacer diferentes en casa, deliciosas, nutritivas y súper sencillas. Aquí tienes 3 opciones para realizar: leche de arroz, leche de coco y leche de almendras

Vamos a empezar con la más sencilla, que es  la leche de arroz, es una bebida muy digestiva y fresca para el verano

Ingredientes

  • Arroz, 2 cucharadas soperas
  • Agua, preferiblemente mineral, 1 l
  • Aceite, 1 cucharada sopera
  • Sal, 1 cucharadita
  • Splenda (opcional)
  • Extracto de vainilla o canela en polvo, 1 cucharadita (opcional)

Preparación

En un bowl con agua fría ponemos a remojar el arroz durante al menos una hora. Pasado este tiempo lo colamos y lo ponemos en una ollita junto con el litro de agua mineral. Añadimos el aceite, la sal, Splenda y el extracto de vainilla o la canela molida. Ponemos al fuego, llevamos a ebullición y dejamos cocer durante unos 15-20 minutos hasta que el arroz esté tierno. Dejamos enfriar, trituramos bien y colamos. Ya tenemos lista nuestra leche de arroz casera que podremos conservar en el refrigerador hasta 2 o 3 días.

Leche de coco:

Ingredientes

  • 350 ml de agua
  • 120 gramos de coco rallado

Preparación:

Ponemos en un recipiente el coco rallado, mejor fresco pero no importa si usamos de paquete, nos agilizará la tarea. El rallado cuanto más fino sea mejor. Llevamos el agua a punto de ebullición. A continuación, vertemos el agua sobre el coco rallado y lo mezclamos todo bien, lo tapamos con un paño y dejamos infusionar durante unos 30 minutos aproximadamente. Trascurrido el tiempo de reposo batimos la mezcla durante unos minutos, después la colaremos prensando con ayuda de una cuchara para sacar todo el jugo. Una vez que hayamos terminado de colar volvemos a pasar la mezcla por la batidora y repetiremos el paso de colar prensando. Por último, para asegurarnos de que no queda ningún trocito de coco en la leche, volvemos a colar con la ayuda de un colador fino o con un paño.

Leche de almendras:

Es la que más se consume gracias a que es una de las más nutritivas ya que contiene fósforo, potasio, calcio, hierro, magnesio, zinc,  vitaminas A y D, proteínas y omega 6. Ayuda a subir los niveles de colesterol HDL -el bueno- y tiene muy pocas calorías, pues la leche de almendras sin azúcares aporta unas 30 calorías por vaso frente a las 140 de un vaso de leche de vaca.

Ingredientes para medio litro:

  • Almendras crudas sin pelar, 1 taza
  • Agua, 2 tazas (preferiblemente mineral)

Preparación

Lo primero que tenemos que hacer es hidratar las almendras dejándolas a remojo como mínimo una noche, aunque podemos dejarlas hasta 48 horas, cuando las almendras estén bien hidratadas, las escurrimos y las enjuagamos bajo un chorro de agua fría.

Las ponemos con las dos tazas de agua en un procesador de alimentos y trituramos, primero dando unos golpes de turbo para romper las almendras y luego unos minutos seguidos a velocidad más lenta hasta conseguir una papilla muy fina y homogénea. Ponemos un paño de algodón sobre un colador y colamos la mezcla recogiendo la leche ya colada sobre un bowl y terminando de apretar bien con las manos para que escurra bien todo el líquido y Podemos endulzarla con Splenda.

Como tip: Los residuos sólidos que quedan dentro del paño de algodón se pueden deshidratar secándolos en el horno extendidos en una bandeja y dejándolos de 2 a 3 horas con el horno a la temperatura mínima. Luego se pueden usar como harina de almendra en recetas de repostería.

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