Cinco formas de reducir tu consumo de sal

Autora: Ma. del Carmen Arias Gómez

La sal es un elemento esencial para el cuerpo, ya que el sodio que contiene la sal ayuda a transmitir los impulsos nerviosos y contrae las fibras musculares. También funciona con el potasio para equilibrar los niveles de líquidos en el cuerpo. Pero solo se necesita una pequeña cantidad de sal, menos de una décima parte de una cucharadita por día. El promedio de consumo de la gente es casi 20 veces más.

El cuerpo generalmente puede deshacerse del exceso de sodio, sin embargo, en algunas personas, consumir más sodio hace que el cuerpo retenga el agua. Esto aumenta la cantidad de líquido que fluye a través de los vasos sanguíneos, lo que puede aumentar la presión arterial.

La mayor parte de la sal que se consume proviene de alimentos preparados y procesados. Los principales culpables incluyen embutidos, ahumados y curados, jugos enlatados, sopas enlatadas, pizzas y otras comidas rápidas. Pero una cantidad importante proviene del salero en casa, por lo que vale la pena buscar alternativas.

A continuación, te presento cinco formas de reducir el consumo de sodio al cocinar o en la mesa:

  1. Usa especias y otros potenciadores del sabor. Agrega sabor a tus platos favoritos con especias, hierbas secas o frescas, raíces (como el ajo y el jengibre), cítricos o vinagres. Desde la pimienta negra, la canela y la cúrcuma hasta la albahaca fresca, los chiles y el jugo de limón, estos potenciadores del sabor crean sensaciones para el paladar y con menos sodio.
  1. Elige las grasas saludables en la cocina. El uso de las grasas saludables, desde nueces tostadas y aguacates, hasta aceite de oliva, canola, soja y otros aceites, puede agregar un rico sabor a los alimentos, sin la sal.
  1. Dorar, saltear, y asar. Al asar o dorar alimentos en una sartén se acumula sabor. El asado resalta la dulzura natural de muchas verduras y el sabor del pescado y el pollo. Si prepara platos al vapor o en el microondas, revuélvalos con un chorrito final de aceite sabroso y un chorrito de cítricos.
  1. Obtenga sus granos enteros de fuentes distintas al pan. Incluso el pan integral, aunque es una opción más saludable que el blanco, puede contener una cantidad considerable de sodio. Por ejemplo, en lugar de pan en el desayuno, cocine avena u otros granos enteros con fruta fresca o seca.
  1. Compre ingredientes frescos y úselos crudos con el máximo sabor natural, evitando así la necesidad de agregar tanto sodio.

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