¡Betabel horneado! Conoce cómo puedes prepararlo

Autora: Elizabeth Guzmán

El betabel o remolacha (como se le conoce en algunos lugares) es una verdura que le pueden gustar a algunos y a otros no, sin embargo, el betabel es una hortaliza que posee grandes propiedades alimenticias.

Hay muchas maneras de consumirlo: crudo, puede ser en cuadritos, tiras, rebanadas, rayado o en la forma que más se te apetezca. Le puedes poner vinagre y un poco de sal; también se puede incluir en ensaladas junto con lechuga, jícama, zanahoria, queso panela y piña. Puedes consumirlo cocido, aunque mantiene mejor sus propiedades cuando está crudo.

Valor nutricional

El betabel es rico en potasio, vitamina C, además, abastece al cuerpo con un porcentaje de fósforo, azufre, elementos alcalinos y un elevado contenido de vitamina A, así como calcio y hierro; también es una buena fuente de folato, una vitamina esencial para mantener sanas las células (su deficiencia está relacionada con la anemia).

Por su alto contenido de magnesio, ayuda en forma sorprendente al torrente sanguíneo. Las raíces y tallos del betabel ayudan a construir los corpúsculos rojos de la sangre y para vigorizarla en general. El potasio que contiene ayuda a realizar todas las funciones fisiológicas del cuerpo, mientras que el cloro suministra un excelente limpiador orgánico del hígado, los riñones y la vesícula biliar y estimula la actividad del sistema linfático a través de todo el cuerpo.

Opciones para consumirlo

Te presentamos una opción para consumirlo. Si eres de esas personas que se les antoja alguna botana crujiente en la tarde, esto te puede interesar.

Vamos a necesitar:

  • 1 betabel cortado en rodajas muy delgadas
  • Aceite de oliva
  • Sal de mar

Preparación:

Precalienta el horno a 200 °C. En una charola para hornear coloca suficiente aceite de oliva, puede ser en aerosol o puedes esparcirlo con una brocha para cocinar.

Coloca las rodajas de betabel sobre la charola sin que se encimen. Agrega más aceite de oliva sobre ellas y la cantidad de sal al gusto, dependiendo de qué tan saladas quieres que queden, también puedes utilizar un poco de pimienta al gusto.

Introduce al horno durante 10 minutos, voltea las rodajas ayudándote de pinzas o un tenedor. Se vuelven a meter nuevamente al horno durante 5 minutos o hasta que se vea que toman la consistencia que queremos. Es importante que revisemos constantemente el horno para que no se quemen, ya que cada horno y cada verdura reaccionara de manera diferente (influye mucho el nivel de madurez del vegetal).

Sácalas del horno y deja enfriar un poco. En este proceso se endurecerán aún más. Si no toman la consistencia de chips que estás buscando puedes meterlas nuevamente al horno, puedes poner una temperatura más baja o con el horno apagado y con el mismo calor que ya tiene se pueden cocinarse un poco más.

Así que ya sabes, consume esta hortaliza y ayuda a tu cuerpo a sentirse bien.

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