¿Vas a iniciar un tratamiento para perder peso? Esto puede ayudarte…

Autora: Mariela Navarrete Bravo

Si estás por comenzar un tratamiento para perder peso, o bien, ya la iniciaste, ¡no es el fin del mundo!

Sé que el cambiar hábitos puede costar un poco de trabajo; poner más orden a tu alimentación, o comer cosas que no estabas acostumbrado a comer, pero no es tan difícil como parece. Todo es cuestión de mentalizarse, ser consciente de los cambios que estás haciendo y nunca perder el objetivo por el que iniciaste. 

Aquí te paso unos tips que te ayudarán a hacer la carga más ligera: 

  1. Aprende a distinguir el hambre de la deshidratación: cuando estamos en un tratamiento de pérdida de peso, es muy común tener la sensación de hambre, esto se debe a que estamos en un proceso de adaptación donde estamos comiendo en porciones más controladas a las que solíamos comer (y que por lo mismo comenzamos a ganar peso).

Poco a poco verás que la sensación de saciedad va mejorando.  Pero hay que tener cuidado de no confundir el hambre con sed; te recomiendo que, si aún no es tu hora de comida, y sientes hambre, toma un vaso de agua natural, deja esperar unos minutos. La mayoría de las veces únicamente la estamos confundiendo con la deshidratación y esto puede ayudar a que controlemos mejor el apetito.

  1. Toma consciencia de los alimentos que estás ingiriendo: trata de que tu hora de comida esté libre de distractores. No prendas la tele, procura no ver tu celular o hacer otra cosa mientras estás comiendo. Muchas veces no nos damos cuenta de la cantidad de comida que estamos consumiendo, o del momento en que nos sentimos satisfechos, por estar distraídos mientras comemos. Mastica despacio, disfruta los alimentos, procura que la forma de preparación de tus alimentos no siempre sea la misma, para que tu dieta no se vuelva monótona. 

Siempre recuerda tus objetivos: si ya estás decidido a iniciar tu tratamiento, ¡felicidades! La gran mayoría de las personas procrastinamos muchísimo en todo lo relacionado a nuestra salud, simplemente, porque es el camino más fácil. Pero tú, que ya iniciaste, ¡continua! No desertes, no desesperes. Recuerda que no existe píldora mágica que haga el proceso inmediatamente. Siempre ten en mente la razón por la cual iniciaste, ya sea por salud, o por estética. Todas las razones son válidas, porque a final de cuenta estás cuidando de ti y estás haciendo algo por ti.

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