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Obesidad, la madre de tantas otras indeseables.

11 de abril de 2017


Se trata de una enfermedad a la cual estamos tan habituados que muchas veces no la consideramos siquiera como enfermedad. Pasa desapercibida y a la vez está expuesta a la vista de todos. Suele hacerse presente en cualquier ámbito de nuestra vida pues sus efectos se hacen notar donde quiera que vayamos. Nos hace jadear cuando nos deja sin aire los pulmones, nos hace sudar y esforzarnos tremendamente cuando nos vemos forzados a desplazarnos sin comodidades, es una compañera muda pero al mismo tiempo escandalosa y con la facilidad para incomodarnos.

Tiene la manía de montarse en nuestro cuerpo y se aferra a él con la fuerza de nuestros malos hábitos y de nuestro descuido por la salud. Por si fuera poco ella es, en palabras de Ruben Zukerfeld, “la enfermedad crónica madre”(200    p.16), su nombre: obesidad.

Pero ¿a que se refieren con enfermedad crónica madre?

“La obesidad es una enfermedad de origen biológico y fuerte carga genética, con una gran prevalencia e incremento en su incidencia en la población occidental. Es la gran enfermedad crónica <<madre>> de casi todas las patologías que representan en conjunto los mayores índices de morbilidad y de alteración importante en la calidad de vida, aunque no es reconocida como tal por la mayor parte de los sistemas de salud.”(Zukerfeld, p.16)

El autor le llama así para hacernos tomar conciencia del delicado problema de salud que representa la obesidad y que en nuestra sociedad actual suele pasar desapercibida, incluso por los propios sistemas de salud, ¿Quién no se encuentra de vez en cuando con algún médico o especialista en medicina que presenta obesidad? ¿Acaso no es esta una de las pruebas más contundentes de lo que nos quiere hacer notar Zukerfeld? Pero el problema no es solo esta calidad de incognito de la enfermedad sino la estrecha relación que tiene con padecimientos crónicos como la diabetes, las cardiopatías, la hipertensión,  algunos tipos decáncer, altos niveles de colesterol y triglicéridos, problemas de la vesícula biliar y, por si fuera poco, excesivos gastos en salud. En resumen, la obesidad representa un vehículo que nos puede llevar prematuramente a cada uno de estos padecimientos pero también es condición agravante de cualquier otra enfermedad que presentemos en nuestra vida.

 Si es una compañera tan peligrosa ¿Por qué no se le presta atención?

 Zukerfeld piensa que el motivo por el que pasa desapercibida es por la gran cantidad de prejuicios sociales que nos nublan la vista en torno a ella. Como sociedad no tenemos la misma mirada hacia esta enfermedad que la atención que prestamos hacia patologías  como el cáncer o la diabetes, aún cuando ambas puedan ser las herederas de un problema previo de obesidad. ¿Tenemos la misma mirada para un niño con cáncer que para un niño con obesidad? ¿Prestamos la misma comprensión a sus emociones? ¿Nos preocupamos de la misma forma por ellos? Los seres humanos tenemos una capacidad impresionante de acostumbrarnos e incluso acomodarnos con aquello que nos hace daño y que no nos permite vivir mejor.

 Si tienes obesidad o conoces a alguien cercano que la padezca, aquí te ofrecemos 6 preguntas a poner sobre la balanza sobre lo que ocurre con esta enfermedad:

1.-¿La obesidad es preocupante solo por el rechazo que suele generar de parte de los demás?, ¿se trata solo de un problema de estética o vanidad? O quizá es aún más preocupante e importante prevenirla y atenderla por los problemas de salud que nos puede acarrear.

2.-¿Qué es lo que siente una persona con obesidad? ¿Cómo vive su enfermedad? ¿Cómo esta su autoestima? ¿Cuánto considera que cambiaría su vida en caso de no tener este problema de salud?.

3.-¿Si es tan escandalosa e incómoda por qué no la percibimos? ¿Por qué no la detenemos desde que comienza a llegar a nuestra vida?

4.-Muchas veces escuchamos mensajes motivacionales pidiéndole a la gente con alguna enfermedad que luche contra la misma, que se atienda, que no se dé por vencida. ¿Por qué frente a la obesidad no tenemos esa misma actitud?

5.-Si podemos asustarnos con palabras como infarto o diabetes ¿por qué con la obesidad, que puede llevarnos a todas las anteriores, no nos ocupamos de la misma manera?

6.-¿Hasta cuándo vamos a cargar con esta indeseable compañera en nuestra vida?

Resolver nuestro problema de obesidad o ayudar a alguien que la padece requiere de un esfuerzo que va más allá de la incomprensión con que nos dejan los prejuicios sociales. Se trata de la voluntad de reconocer y atender a alguien que está sufriendo y que está en la compañía diaria de un peligro constante.

 

Imagen de Odoo y bloque de texto

Escrito por: Allan J. Hernández Ceron

“Allan Hernández, psicólogo y psicoterapeuta, siempre interesado en la transmisión de la importancia que tienen las emociones y los pensamientos para llevar una vida saludable, tanto dentro como fuera de uno mismo. En VIME procura conjugar este deseo con la psicoterapia.”